25 feb. 2016

Fonollosa y el postureo literario

La ironía y hasta el sarcasmo definen la obra poética de José María Fonollosa. Como sucede en este poema, Carrer de Pelai 3 que copio y pego más abajo, que bien podría ser la perfecta definición del llamado postureo literario, que viene a ser algo así como el pavo real que abre sus alas solo para ser admirado aunque sea el vacío el que asome de trasfondo.

poemas de fonollosa
Fonollosa ya ha pasado antes por estas latitudes

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18 feb. 2016

¿Quién eres?

Vuelvo a casa caminando a toda prisa a mediodía porque mi barriga ruge. Parado en un semáforo, del llano paso cebra surge una pregunta puñetera: ¿quién soy? Creo que nos morimos sin obtener una respuesta.


De entrada, soy un objeto animado en relación con otros objetos animados que me configuran. Soy la suma de lo que los otros piensan que soy, incluyendo redes sociales en estos días. Luego, también soy lo que creo que soy, pero no exactamente. Cuando menor sea la distancia entre lo que creo y soy, más armonía. Y luego está lo que pienso que piensan los otros objetos animados, por clasificación de afectos, de mí. Total, una suma de percepciones en red de distintos seres interactuando y dándose unos a otros una realidad cambiante.

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11 feb. 2016

Tras veinte años (Canciones de Hierro)

poesías de hoy gratis
Dejo una de las poesías, titulada Tras veinte años,  que abren el libro Canciones de Hierro (2015). Recuerdo que para acercarme a algo complejo usé el lenguaje más sencillo que encontré porque, me daba cuenta, había el peligro de caer en la pura abstracción.

Tras veinte años

Tras veinte años, también una tarde
tomé el zumo mágico de piña.
Y aquel regusto me hizo viajar
hasta ti, ahora que me rondas
sin que se abran tus labios.
Viajar fracturando paredes
como si pudiera disolverme en la pila
para volver a salir en el comedor
de extrarradio, donde me esperabas
los sábados, como de costumbre,
claro recuerdo de hora baja.
Me recibías con una sonrisa
que era cálida cerámica y enigma,
amplia luz de los abriles de antaño,
cuando tu flor abrió los pétalos lívidos
y transparentes para volver a cerrarlos.
Sin pensar en nada miraba la mesa
de ese pequeño espacio ordenado,
el modesto hogar de los despojados
y ahí estaba la ofrenda de los sábados:
un cartón de piña, dos vasos y una pizza.
Deshacerme para volver contigo
volver atrás cruzando aulas vacías
óxidos mal pagados, otras mujeres,
esquirlas de plomo de los olvidados,
breves momentos de ser, emerger
delicadamente firme bajo el sol
para volver al refugio de los pasillos
de esta realidad que soy incapaz
de iluminar, ni un fragmento, ni una escena.
Comprender, dormir al fin. No más.
Si pudiera creer, si pudiera volar.
Los vasos vacíos, la pizza volatizada.
El sol se ponía rápido en invierno.
Era cuando te levantabas, cerrabas la luz,
y, tumbada en la cama,  hallabas una sintonía,
una música de medio tono.
Lágrimas sobre la pila, lágrimas de sal.§

Lluís Viñas Marcus. del Libro Canciones de Hierro


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9 feb. 2016

Microhomenaje al Microraptor

Esperó el tiempo suficiente. El microraptor apareció.

ultimo vuelo microraptorY este constituye mi microhomenaje al microraptor, o más bien, a El último vuelo del Microraptor, último libro publicado del escritor catalán Sergi G Osset, que de este modo debuta en lengua española de la mano de la editorial granadina Nazarí.

Me gusta el prólogo de David Roas que define los ingredientes necesarios para el microrrelato: velocidad e impacto. Y me gusta el libro, que destila óxido y otros humores corrosivos. Nuestro presente lo merece, una mirada crítica encapsulada en historias cortísimas. Aquí un ejemplo:



ORWELL (JUGUETES ROTOS)

«La policía del estado reclutaba menores para recoger chatarra que las fábricas robóticas regurgitarían convertida en drones de combate para silenciar los lamentos hambrientos de los niños de las excolonias.»

Aquí les dejo el enlace, por si están ustedes interesados en este vuelo: http://editorialnazari.com/es/catalogo/860

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7 feb. 2016

Los clásicos inundan el (sucio) presente

A Alexey Kondakov, artista ucraniano, se le ocurrió repoblar la modernidad, o más bien el presente, con dioses, ángeles y vírgenes de otro tiempo, vaya, lo que llamamos arte clásico. ¿Pura estética? ¿Grito de horror por contraste con el vulgar presente? Yo no lo sé. Lo que sé es que el resultado visual es estupendo, aquí las fotografías.



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